La sala de control a cargo del espacio aéreo estaba en Zúrich y sólo había un controlador presente en el momento del accidente, el danés Peter Nielsen, padre de tres hijos. Ya desde el primer momento parecía el responsable del accidente, pero las cajas negras de los aviones despejaron cualquier duda. La sala de control era propiedad de la empresa suiza de controladores Skyguide.

"Aquella noche formaba parte de una red de seres humanos, ordenadores, dispositivos de vigilancia y transmisión y reglamentos. Esa red falló", fue la explicación ofrecida por el controlador en una carta hecha pública días después de la tragedia. Su compañero de guardia se había tomado un descanso y no se encontraba presente en la sala de control de Zúrich. Con pocos aparatos en el aire, no había demasiado que hacer. El controlador se concentró en coordinar el aterrizaje de un tercer aparato en el aeropuerto alemán de Friedrichshafen y por ello no prestó mucha atención a los trayectos del Boeing 757 y del Tupolev 154. Desde Karlsruhe (Alemania), uno de sus colegas intentó avisarle del peligro, pero el sistema de teléfonos de Zúrich había sido desconectado por labores de mantenimiento.
Pero, a pesar de la tragedia, recordemos que hace 10 años Vitaly padre de dos niños fallecidos en el accidente, obsecionado por conseguir la venganza, contrata un investigador privado que logra localizar a Peter. Vitaly lo visita con la intención primaria de mostrarle fotos de sus hijos difuntos, Peter se asusta e intenta cerrar la puerta, el padre desconsolado asesina con un cuchillo a Nielsen.
24 de febrero - falleció Peter Nielsen - víctima del sistema
FUENTE: elpais.com
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